miércoles, 14 de enero de 2009


Sus miradas conversan de tristeza y sus almas sedientas por amar. Se niegan, reusan, olvidarlos. Aunque sepan, que nunca los tendrán. Vengo de las casas de ellas y ellas estan que no cesan de llorar, dicen que ellos son sus estrellas y los quieren ver brillar otra vez. Vengo de las casas de ellas y ellas estan tan mal que no cesan de llorar, dicen que si no regresan, no se vuelven a enamorar nunca más. Presionaban con fuerzas sus cuadernos, por si a caso calmaban sus dolores.

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